eolo y las fuentes (un poema de 1986)



para C.T.T.

1.
Eolo, viejo dios de los navíos, hace nuestra hora en su soplido
Entonces, cada vez más oscuro, el deseo de los espacios infinitos te va llamando
Eterna en tu inicio. Islas cansadas, todas las imágenes de la poesía,
En tu rostro son repetidas con bello canto y arpegio de guitarra
Y espero, tocando en temblores apacibles las hojas del bambú de los antiguos monjes,
Revisando contigo tu caligrafía de madrugadas.
Viene la cercanía, y la paz de los patios está por lo menos escrita en las horas
Nada ha de cambiarse, bello cuadro que recuerdo.
Viejo Eolo   /   largo viento que hoy me besas

2
la paz de las fuentes señala el sol que salta entre las aguas
allí, entumecido y feliz, me guardo para las glorias de setiembre
he contado años en tus cuadernos
asombrando mis milenios / dejando aparte la muerte de las ilusiones
y recojo entre la hierba extensa
pequeños mensajes
que te van queriendo



Olimpo, Agosto de 1986





[Julio Alberto Wong Un escreve na Rua Balsa das 10 às segundas-feiras]

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